4 de agosto de 2008

¡Es verano aquí! Mare meva quina calor!! (*)

Cada vez que llega el verano -pero el auténtico, ése en el que hace calor de verdad, el de finales de julio y todo agosto- recuerdo una mítica (para mí, al menos) canción de los no menos míticos Ronaldos (de los que acabo de descubrir que tienen web oficial!!!). El tema musical en cuestión no era otro que "Es verano": la asociación de ideas más clara no puede ser.

En fin, no es que sea precisamente la fundadora del club de fans de esta banda madrileña, pero me gustaba porque, en plena adolescencia como en la que me encontraba, tenía composiciones que en su momento eran gamberras y de letras algo descaradas. Pero esa canción se me quedó ahí grabada a fuego y la canto mentalmente irremediablemente cada vez que "es verano".

Y en la letra de esa canción, que es más verdad que la verdad misma a pesar de su ligereza -pero incluso por eso mismo, porque el verano es la época de la superficialidad por antonomasia-, está el origen de que me resulte imperecedera. Ahí va:

ES VERANO
(J. Malla Los Ronaldos)
Album: Saca La Lengua
© Publicado por EMI-Odeón 1988


Te levantas de tu cama todo está bien
no tienes dónde ir ni nada que hacer
llamas a tu amigo quedas con Él
pones la mesa y te pones a comer
Luego te tumbas en el salón
ves un rato la tele en el sofá
llega la hora de ir a Bilbao
te duchas, te arreglas y coges el carné
Ahí está tu amigo en el café
dais una vuelta y bebes con Él
jugáis al billar después de esperar
y luego andando a casa es de esperar
Es verano, es verano aquí
los días son todos iguales cuando es verano aquí (x2)





Aquí el vídeo es el de "Si os vais", porque el de "Es verano" no está ni en su web oficial... Pero os recomiendo que la busqueis por ahí, en la red...

De todos modos, hace ya algunos -yo diría que bastantes- años en los que los veranos para mí ya no son todos iguales, porque soy de las que prefiere trabajar en agosto cuando todo el mundo descansa y la dejan a una en paz. Lo malo es que el calor aprieta y, bueno, la letra y la musiquita de Los Ronaldos me viene a la mente casi automáticamente.

Pues lo dicho, que los días son todos iguales -en este caso trabajando todos y cada uno de ellos-, cuando es verano aquí. Y yo añadiría, cuando es verano, ¡¡AL FIN!! Porque, trabaje o vacacionee, el verano es casi casi lo mejor.

(*) En catalán: ¡Madre mía, qué calor!

24 de julio de 2008

Mirar sin querer ver

Foto hecha y cedida por Boris Matijas
Hace un par de días caminaba por los alrededores de Plaza Catalunya, en Barcelona, hacia el mediodía. Sí, debió ser el lunes.
El semáforo me detuvo en la acera de Ronda Universitat, donde esperé pacientemente a que el disco cambiara a verde. Y, de pronto, un señor se paró a mi izquierda, algo perfectamente anodino porque se trataba del cruce de una calle con el sémaforo en rojo.
En otras circunstancias no me habría ni percatado de su presencia, pero el otro día éramos pocos los que esperábamos para cruzar la avenida. Así que, como yo lo miro todo, noté su llegada y giré mi cabeza hacia la izquierda y le vi. Se trataba de un hombre tranquilo, que no desprendía ningún olor especial -ni bueno ni malo- y que, si le mirabas a la cara, no mostraba señales aparentes de transtorno mental.
Pero iba completamente desnudo, absolutamente, y descalzo, portando en la mano una especie de rama-bastón y, colgando del hombro, una bolsa. A pesar de tener facciones caucasianas, parecía un aborigen australiano fuera de lugar y de tiempo, perdido en la selva de asfalto. Y nadie le miraba, es decir, sí, le mirábamos todos pero a la vez todos nos comportábamos como si nada extraño sucediese.

En principio yo fui la única que hizo evidente su presencia, porque inmediatamente cambié el sitio de espera del semáforo y me alejé de él. También inmediatamente no me sentí bien por haberme cambiado de lugar, aunque fue un acto reflejo, de autoprotección ante lo diferente, lo desconocido y el no saber cómo puede reaccionar una persona que se dirige de una forma tan al margen de lo establecido por nuestra sociedad. Digamos que mi reacción fue instintiva, la llamada animal de supervivencia ancestral me hizo cambiarme de sitio. No fue una cuestión de moral ni de represión sexual, ni de veto ante la libertad de los demás, de eso estoy segura. Pero me cambié de sitio y, con ello, al menos manifesté que había visto a ese hombre, que existía y que algo nos está pasando en nuestra sociedad si todo el mundo finge que no lo ve, y que no pasa nada porque un hombre se pasee desnudo por la ciudad.

Probablemente ese señor tenga sus fuertes convicciones y reivindique el derecho a andar desnudo o con lo que se le antoje ponerse. Pero quizás lo que pasa es que ha llegado a un punto en el que reniega de la filosofía impersonal en la que estamos sumidos en el mundo occidental y con su desnudez hace un acto de protesta. O quizás su mente está ya fuera de este mundo. No lo sé. Pero lo que creo es que no podemos mirar sin querer ver los problemas de las demás personas que nos rodean, porque son los nuestros propios. Porque quizás nosotros no somos tan valientes como el caminante desnudo para protestar contra las reglas de un juego que no nos gusta desde hace tiempo. Que nos aísla y nos convierte en meros peones de un ajedrez que no controlamos.

La noche que siguió a aquella mañana hablé con B. y, sin habernos explicado antes nada sobre el caminante desnudo, me dijo fascinado: "Mira, ¡te tengo que enseñar unas fotos!". Activó su cámara digital y allí vi al paseante aborigen occidental al que B. le había tomado unas instantáneas desde el balcón de su casa. A lo largo del día, el caminante había recorrido desnudo toda la ciudad, sin que lo detuviera la policía por escándalo público, de lo cual me alegro profundamente porque ello denota que la desnudez ya no escandaliza a nuestra sociedad como hace 20 años.

Pero el hecho de que el señor desnudo hubiera campado sin problemas por la ciudad durante todo el día, también me hace reflexionar sobre lo impersonales que nos estamos volviendo, porque ya ni miramos al que tenemos justo al lado, y si le hemos visto, no nos importa lo más mínimo que le suceda. Si te he visto no me acuerdo, que dicen.

Al menos, el que gente como B o como yo misma nos sigamos sorprendiendo por situaciones como ésta me hace pensar que quizás seamos muchos más los que no soportemos el rumbo excesivamente individualista, socialmente egoísta de las cosas.
* Foto de Boris Matijas

15 de julio de 2008

Uno, dos tres, cuéntame tú, cómo lo ves

Uno, dos, ¡ay! que me da la tos.
Uno, dos, tres, el escondite inglés.
Uno, dos, tres y cuatro, una vieja mata un gato, con la punta del zapato.
Pobre vieja, pobre gato, pobre punta del zapato.

Uno, dos, me gusta el arroz.
Uno, dos, tres, cuidado, no des un traspiés.
Uno, dos, tres, y cuatro, la niña juega y busca un sapo, quizás esté dentro del saco.
Pobre niña, pobre sapo, pobre cuerda la del saco.

Reinterpretación de algunas canciones de juegos infantiles, mitad aporte personal, mitad tradición popular.

11 de julio de 2008

Intereses virales

Hoy he asistido a un curso rápido pero conciso sobre marketing viral. Y me ha "infectado el virus" de las redes sociales y de los social media. Me falla, como siempre, el tiempo para dedicarme a ello... Para explotar las herramientas, los medios, los canales, o incluso la sabiduría existente por ahí, en la red.
Y voy a hacer un poco de "linkbaiting" -para que nos entendamos, enlazar a páginas de contenidos interesantes- ahora mismito de cosas tan sorprendentes como las que siguen:
Will It Blend: divertidísima web de una empresa norteamericana de licuadoras con vídeos de lo más ingeniosos.
Common Craft: creativos de una pequeña agencia de Estados Unidos editan vídeos "educativos" que explican conceptos tan complejos como qué son "los zombies"!!!! Y lo hacen a base de papelitos recortados y dibujitos. Imaginación al poder.



Bueno, dejo que investiguéis un poco esos conceptos de linkbating y marketing viral por vuestra cuenta, quienes no esteis familiarizados con ellos. Y podéis venir de nuevo a este post a comentarme vuestros hallazgos.

Ah! Además, este taller tan interesante me ha devuelto a mi actividad blogera, abandonada por unas semanas ante mi nueva dedicación a la Muestra de Cine Colombiano de Barcelona promovida por la IMAGO.

20 de junio de 2008

Canto a la Luna llena

De cara blanca y espalda negra,
ahí va la Luna
en la noche serena.

Baila y sonríe, sueños de estrella,
quiere estar por siempre
alumbrando sin pena.

Luna, mientras la oscuridad velas,
Federico canta
tu reflejo en la yerba.

19/06/08
Creado en una noche de Luna llena e inspirada por los poemas de Federico García Lorca a la Luna lunera.

16 de junio de 2008

Cassinda en El Espejo

Queridas amigas y amigos,
Estoy feliz de comunicaros que el corto documental que realicé el año pasado junto a Ana María Arango, 'Unos zapatos para Cassinda' -y que algunos de vosotros ya visteis en el Festival L'Alternativa 2007 de Barcelona- será proyectado dentro de la Selección Oficial n°1 del Festival de Cortometrajes El Espejo de Bogotá 2008. Habrá una única proyección y será el próximo día 26 de junio a las 15h en la Cinemateca Distrital. Así que todos los que afortunadamente podáis estar en Bogotá por esa fecha, os podéis pasar por la Cinemateca para ver el docu y luego contarme qué os ha parecido!
Desgraciadamente, para esa fecha yo ya no estaré por la ciudad, porque habré vuelto a casa, a Barcelona y no podré disfrutar del evento ni saber cómo es recibido en Bogotá. Pero espero que guste a todo el mundo, porque la niña protagonista es lo más valioso de la peli. Aquí la web del festi para más info.
http://www.elespejo.tv/
Y sólo me queda darle las gracias a Felipe, responsable del festival, por haber creído que el docu podía entrar a formar parte del certamen. Repito lo que dije en l'Alternativa al presentarlo, es modesto pero sincero y habla de una problemática -las minas antipersona- que afecta a los más inocentes. Un abrazo a todos y gracias mil!!!!!

Ficha técnica:
Título: "Unos zapatos para Cassinda"
Dir.: Judith Belmonte y Ana María Arango
Año: 2007
País: España-Colombia
Duración: 11 minutos
Foto: M. Reyes Estévez
Sinopsis: Cassinda es una niña de Angola que llega a Barcelona a casa de una familia de acogida para solucionar un problema en sus piernas. Pero, a pesar de todo, Cassinda es una niña feliz.

14 de junio de 2008

Identidad, lengua y cultura

Ha acabado la Primer a Minga de Lenguas Nasayuwe y Namtrik del Cauca colombiano y estoy rendida. Los madrugones y el kilometraje hasta llegar al Resguardo indígena de Totoró han sido demasiados pero estoy contenta. Y es que estas comunidades son como inyecciones de energía para el alma, porque su forma de ver la vida, tan intensa, tan sincera y tan vinculada a la naturaleza y a sus tradiciones le llenan a una el espíritu de alegría y fuerza.
Su lengua es la expresión de su identidad, de su cultura, y de la mano de su reivindicación yo he redescubierto que mis raíces bilingües castellanas-catalanas son un orgullo para mí. El respeto por la diferencia, el respeto por lo minoritario debe prevalecer, porque la diversidad enriquece a todos.
Pachii toko, manga pete. Pai! Gracias amigos caucanos. Un abrazo, Barcelona. Petons per a tothom!