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27 de noviembre de 2008

Ruge el Nevado del Huila

El río Páez en marzo, desde un resguardo indígena en lo alto de una montaña, en Tierradentro (Cauca). Marzo 2008.
Tras 500 años durmiendo, se despertó, como bostezando, en marzo de 2007. Y este el jueves 20 de noviembre ha acabado por rugir y por volver a provocar el desastre. La erupción del volcán Nevado del Huila, situado en el sureste de Colombia, a poco más de 280 kilómetros de Bogotá, ha dejado sentir su fuerza y ha arrasado el valle del río Páez, causando una decena de muertos y dejando a 3.000 personas aisladas. Y la población más afectada han sido los habitantes de los resguardos indígenas de las laderas de esas montañas andinas, y de los municipios de Inzá y Belalcázar.

Leo la noticia hoy, ¡una semana después!, y me da un vuelco el corazón. Sé positivamente que este tipo de post no genera mucho tráfico de lectores, pero me da igual. Tengo que escribirlos por compromiso, por agradecimiento hacia gente maravillosa y porque hay que evitar que los efectos de desastres naturales sigan siendo tan nefastos por abandono institucional de zonas habitadas por pobladores resitentes al poder.

Y es que esta noticia me afecta especialmente porque, hace tan sólo unos meses, estuve conociendo precisamente toda esa zona, recorriéndola y descubriendo la maravilla de esa naturaleza escondida y de sus cálidas gentes. Me dieron la bienvenida y me acogieron como si fueran mis amigos de siempre. Y los niños, en la plaza principal de Belalcázar, nos explicaban -a Yesenia, mi compañera en ese viaje, y a mí- cómo había sido la última avalancha producida por el deshielo de las nieves del volcán, en 2007. Los mayores, por su parte, también nos contaban el horror de la desastrosa avalancha de 1994.

Esta es una vista de Belalcázar en marzo. La calle principal que lleva a la Plaza y a la Iglesia. La hice el 10 de marzo, concretamente.Copyright, Judith Belmonte Rivera
Y los efectos de esas catástrofes eran visibles allí donde uno mirara, porque en todas las calles había indicaciones sobre el camino de huída a seguir en caso de crecida del río. O muchos de los trabajadores que te encontrabas por la calle eran o bien personal de emergencias de Cruz Roja, o de Ingeominas (Instituto Colombiano de Minería y Geología), o ingenieros de caminos, canales y puertos. De hecho, ante nuestra llegada al pueblo, los niños enseguida nos preguntaron si éramos trabajadores de Ingeominas.

Durante mi estancia en Tierradentro, que es la zona del departamento colombiano del Cauca en la que se ubican Belalcázar e Inzá, pude conocer a ingenieros especialistas en seguridad que me hablaron sobre los peligros que entrañaba una nueva erupción del volcán dormido. De ello escribí el post Alerta Roja, el 15 de abril. Este equipo de investigadores me confesaron lo desprotegidos que se encontraban ante la poca o nula voluntad que el Gobierno colombiano tenía de escuchar sus voces de alarma. Me enseñaron fotografías y estudios de eminentes científicos internacionales que apuntaban al peligro real de una nueva avalancha producida por la casi segura erupción del volcán. Y se quejaban de orar en el desierto, pues no recibían la debida atención gubernamental.

Yo estuve en la zona en marzo... y el volcán se quejó el 15 de abril. Entonces los daños no fueron mayores, pero 7 meses después ha habido muertos, más de 3.000 personas afectadas, infraestructuras destrozadas, cosechas perdidas... vidas rotas. Espero que todos aquellos a quienes conocí se encuentren bien. Aunque seguro que, desgraciadamente, todos ellos serán amigos de alguien a quien el lodo de la avalancha le habrá segado la vida. Quisiera que esta plataforma sirviera para hacerles llegar mi apoyo y solidaridad, sobre todo, mucha fuerza para superar esta nueva prueba.

Es cierto que los desastres naturales muchas veces son inevitables... pero sus efectos cada vez son más predecibles y se pueden paliar. Querría hacer un llamamiento a las autoridades responsables para que el brillo de la codicia desaparezca de sus ojos, dejen de actuar llevadas únicamente por intereses puramente económicos y se ocupen de las personas que forman su nación. Porque ahora es demasiado tarde y 10 personas ya no están aquí para contarlo.

Más info
http://www.nortecastilla.es/20081122/mas-actualidad/mundo/menos-muertos-erupcion-volcan-200811222243.html
http://elmercuriodigital.es/content/view/14866/53/
http://www.elperiodico.com/default.aspidpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=500760&idseccio_PK=1007
http://www.20minutos.es/noticia/430941/0/COLOMBIA/VOLCAN/

15 de abril de 2008

Alerta Roja

Leo que el Nevado del Huila, un volcán situado en el departamento colombiano del Cauca, al sur de Bogotá, está entrando en actividad y que el Gobierno ha declarado la alerta roja por el peligro que supone para la población de esa zona.
Inmediatamente me acuerdo de toda la gente que conocí en Páez-Belalcázar hace tres semanas (o ya casi un mes!), el municipio principal de la zona, donde está situada la Asociación de Cabildos Indígenas Nasa CxhaCxha. Pero también trabajaban para esa institución una ingeniera civil y un medioambientalista veterano, quienes me explicaron los peligros que implicaba una nueva erupción del volcán con la subsiguiente nueva avalancha del río Páez. Y quedé horrorizada por lo poco que se escuchaban sus advertencias desde Ingeominas y desde el Gobierno departamental. Advertencias fundamentadas en profundos estudios científicos provinientes, incluso, desde universidades mexicanas. Advertencias que se referían a las labores para impedir repoblar las riberas del río -zonas de alta peligrosidad por las continuas avalanchas- y, obviamente, porque se ha desoído su oposición a las inversiones millonarias y especulativas en la construcción de infraestructuras en esas áreas de peligrosidad.
Pues bien, cuando ahora leo en El País que hay alerta roja por la inminente erupción del volcán, pienso en las más de 10.000 personas que habrá que evacuar, en lo difícil de las comunicaciones terrestres allí, en la cantidad de familias que viven en pequeños resguardos en las montañas y en lo difícil que será evitar desgracias para sus vidas pues quizás será demasiado tarde para ellos. Y todo ello ocasionado por la sed de poder, por la falta de sensibilidad humana de unos pocos que están sentados cómodamente en los sillones de sus despachos a muchos kilómetros lejos de allí.
Mucha fuerza Chucho, Martha, Menchu, Ricardo, Marco Tulio y todos los demás de la Nasa Cxha Cxha, y mucha fuerza también para todos los niños de Belalcázar a los que conocí y con los que que compartimos unos días estupendos.

24 de marzo de 2008

Libertad vs. Poder

Hoy "simplemente" me quiero hacer eco de un comunicado de los indígenas colombianos del Cauca agrupados en el CRIC, que considero bastante importante y preocupante.

"SITUACIÓN DE RIESGO INMINENTE PARA PUEBLOS INDÍGENAS POR EXPRESIONES IRRESPONSABLES DEL CONSEJO COMUNITARIO DEL PRESIDENTE URIBE, REALIZADO EN LA CIUDAD DE POPAYÁN.

Las Autoridades Tradicionales Indígenas del Cauca, reunidas en el territorio de Convivencia, Diálogo y Negociación de La María Piendamó, con el propósito de analizar las expresiones emitidas por el canal institucional al transmitir el Consejo Comunitario de la ciudad de Popayán, el pasado 15 de marzo, declaran:

1. Que son calumniosas, irresponsables y fuera de contexto las voces de la presidenta de la sociedad de agricultores y ganaderos, SAG, la fiscal regional y el mismo presidente Uribe, al referirse a los procesos de Liberación de La Madre Tierra que nuestras comunidades realizan en el departamento del Cauca.

2. Que dicha expresiones hacen parte de la política sistemática desplegada por los últimos gobiernos en contra de los sectores sociales, en especial en contra de los pueblos indígenas.

3. Que las palabras del Presidente de la República no solo muestran desconocimiento sobre sus obligaciones constitucionales como funcionario público, sino que se parcializa a favor de una parte del conflicto por la tierra del departamento del Cauca, el de los expropiadores históricos: los terratenientes y las multinacionales.

4. Que la decisión ilegal del presidente Uribe, al ofrecer recompensas, para resolver la problemática de tierras que el Estado ha prometido solucionar desde los años ochenta, pone en riesgo inminente la vida y la integridad de nuestros pueblos.
En consecuencia, con un mensaje solidario a la ciudadanía de Popayán que estos días celebra su semana mayor, las Autoridades indígenas y comunidades presentes en este espacio colectivo, demandamos de forma urgente:
a) Que el presidente de la república, sus funcionarios y los voceros institucionales, rectifiquen y suspendan el discurso beligerante, tendencioso y discriminatorio en contra de nuestros pueblos y procesos.
b) Reactivar la comisión mixta en los términos del decreto 982 de 1999
c) Convocar una Audiencia Pública, con presencia del presidente Álvaro Uribe Vélez, con el fin que él asuma el debate propuesto desde el año 2004. En esta Audiencia deben participar delegados del orden internacional.
d) Considerar, a raíz de los pronunciamientos y señalamientos, al presidente de la república y al Estado colombiano como principales responsables de cualquier hecho que atente contra integridad física y territorial, así como a la convivencia y pervivencia de nuestros pueblos, comunidades y Autoridades tradicionales indígenas.

Finalmente, reiteramos nuestra denuncia ante la carencia de garantías a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario para las comunidades que sufren la violencia del conflicto armado, principalmente en el norte del Cauca, y ante los riesgos de los desastres naturales como sucede en Tierradentro por la actividad del volcán nevado del Huila.

Ante estos últimos acontecimientos, es urgente la acción debida y humanitaria para los comuneros que se encuentran en Asamblea Permanente en Toribío, igualmente, para las comunidades de Tierradentro, atención inmediata, pues ante la falta de respuestas a sus necesidades, planteadas desde abril del 2007, los comuneros se han unido a las acciones de Liberación de la Madre Tierra que se realizan actualmente en el municipio de Silvia. Igualmente, exigimos del gobierno nacional, que en vez de vociferar en contra de nuestras reivindicaciones, rectificar sus errores cometidos, en especial el cometido al comprar la finca Villa Carola con destino a desplazados cuando ésta hace parte de los compromisos que tiene el Estado con el pueblo Kokonuko desde hace mas de 20 años.

Autoridades indígenas. Consejo Regional indígena del Cauca –CRIC- Territorio de Convivencia, Diálogo y Negociación de Sociedad Civil, La María, Piendamó, marzo 18 de 2008"

4 de agosto de 2006

¿Estamos todos locos o qué?

La Naturaleza a veces decide que es hora de desmelenarse y nos deja sentir las consecuencias de ese vendaval en forma de desastre natural tipo inundación, erupción volcánica, huracán, terremoto o tsunami,por poner algún ejemplo. En esta zona del mundo suele manifestarse en "modo ausente", es decir, la fenomenología atmosférica variada brilla por su ausencia y trae consigo una sequía pertinaz que va desertificando lo que antes eran verdes valles. Una auténtica pena además de un desastre natural progresivo, dificilmente reparable.

Pero bueno, contra las fuerzas de la Naturaleza el hombre, vil insecto en el Universo, poco o nada puede hacer a posteriori. Sólo queda estirarse de los pelos, darse cabezazos contra la pared y lamentarse, y a veces reparar los daños en la medida de las posibilidades. La cuestión, como en la mayoría de los conflictos, crisis, etc, es incidir en los a priori y trabajar pensando a largo plazo. Ahí radica la dificultad, porque eso requiere muchísima más organización, coordinación, interés, y como los humanos también tenemos otro defecto fatal, la conocida "Ley del mínimo esfuerzo", pues nos quedamos trabajando a corto plazo. Resultado, provocamos errores/desastres también a corto plazo con miles de consecuencias a largo plazo que ni si quiera hemos sido capaces de imaginar. Un horror, vamos.

Para colmo de males, no tenemos suficiente con provocar daños irreparables en el planeta que nos acoge -¡oh, pobre ingenuo!- si no que hemos decidido que mejor será matarnos entre nosotros cuanto antes y de la forma más sangrienta posible. Así, cuando hayamos destruido la Tierra no habrá a penas nadie que sea testigo del desastre. Sencillamente brillante, ¿verdad?

Pues con la misma sencillez opino que estamos todos locos de atar y que no sé si mejor sería que un meteorito de esos perdidos del espacio decidiera darse una vuelta por la órbita terrestre y arrasara la zona, en plan castigo divino. Sería un escarmiento de la leche, pero lo malo es que no lo sería para nadie, porque estaríamos todos en la dimensión desconocida. Con lo que el método meteorito asesino tampoco sirve.

Así que, digo yo, ¿qué tal si dejamos ya de odiar a nuestro vecino, que suficiente tiene con intentar sobrevivir y existir en un mundo como éste, igual que nosotros? ¿Qué tal si vivimos nuestra vida pensando en las consecuencias que tienen nuestras acciones en el resto de personas y en la Naturaleza? ¿Qué tal si dejamos ya de intentar acaparar y acaparar cosas que de nada nos van a servir cuando el barquero nos haga cruzar el río?

Asesinos del mundo, seáis miembros de un ejército o no, que sea estatal o no, reconocido por muchos o no, váis a acabar muriendo a manos de otro muy semejante a vosotros y no habréis conseguido nada más que matar y morir. ¿Qué tal opción os parece vivir y dejar vivir? Yo pienso que es la mejor. De una lógica aplastante. Creo que se llama sentido común, aunque al final resulta no ser tan común.